Moverse más sentarse menos


  • Moverse más, sentarse menos

La meta es motivar que los niños y niñas destinen cada vez más tiempo a la actividad física, incluyendo deportes y todo tipo de actividad física, bailes y juegos.

 

La actividad física regular es una práctica esencial para mantener la salud física, demostrando beneficios incluso en la salud emocional y mental del ser humano. Las personas activas disfrutan de una mejor calidad de vida, desde varios puntos de vista: presentan mayor vigor, más resistencia a las enfermedades, sienten mayores niveles de confianza en sí mismas, son menos propensas a las depresiones y su energía tiende a expresarse en todos los ámbitos de su vida.

La actividad física es la energía total que se consume por cualquier movimiento del cuerpo. Por lo tanto, no se limita al deporte ni a ejercicios fuertes o intensos; comprende juegos, actividades recreativas, bailes, caminatas, montar bicicleta, entre otras, en el contexto de la familia, la escuela o las actividades comunitarias.

Para que los niños tengan un estilo de vida saludable la actividad física es un elemento transversal. De hecho, es una parte fundamental de la niñez para el desarrollo de habilidades motoras, la toma de decisiones, la atención y el trabajo en equipo. Gracias al juego, por ejemplo, se fomenta la imaginación, el desarrollo físico, cognitivo y emocional de los niños.

La actividad física ayuda a que los niños se desarrollen mejor en la sociedad, ya que al realizar ejercicio en equipo o con otros niños promueven que tomen decisiones, mejora su seguridad, trabajen en equipo y se relacionen con otros niños de manera saludable.

Los niños en edad escolar deben acumular al menos entre 30 a 60 minutos diarios de actividad física que se realiza en diferentes momentos del día y con diferentes intervalos; por ejemplo: 30 minutos de deporte en la mañana, 10 minutos de caminata, 20 minutos de juegos en la tarde.

Ideas para promover la actividad física en familia:

  • Visitar lugares aptos para que los niños pasen más tiempo jugando afuera.
  • Crear actividades divertidas en casa para que los niños reduzcan el tiempo frente a la televisión y pasen menso tiempo sentados o acostados.
  • Programar actividades al aire libre en familia. Las personas adultas son un ejemplo para que los niños adopten una vida activa.
  • Empezar una nueva actividad con baja intensidad y aumentarla progresivamente.
  • Fomentar el juego con otros niños para ayudar a desarrollar habilidades sociales.